A veces los problemas parecen gigantes. Y uno piensa: “Esto no se va a resolver”. Pero Dios es experto en convertir caos en milagro.Lo que hoy te roba el sueño, mañana puede convertirse en una historia que inspirará a otros. Porque cuando Dios interviene, lo imposible se vuelve prueba viva de Su poder.No te enfoques solo en la lucha. Enfócate en el Dios que pelea contigo.Tu dolor actual puede ser el mensaje que alguien necesita escuchar después.