La culpa es una cadena. Te recuerda el pasado y te hace sentir indigno.Pero Dios no quiere que vivas culpable. Él quiere que vivas perdonado.Si te arrepientes y buscas a Dios, Él limpia tu pecado. Él restaura tu corazón. Y te da una nueva identidad.No sigas cargando lo que Dios ya perdonó. Vive libre.