El dolor es algo que nadie desea, pero muchas veces es el lugar donde Dios trabaja más profundo.Dios no desperdicia tus lágrimas. No desperdicia tus noches de ansiedad. Él transforma el sufrimiento en enseñanza, en carácter y en testimonio.Lo que hoy parece una herida, mañana puede ser tu mayor mensaje de esperanza para otros.No te desesperes. Dios está escribiendo algo mayor incluso en lo difícil.
Descubre los secretos y revelaciones ocultas que este antiguo manuscrito guarda. ¿Sabías que contiene escritos que no aparecen en la Biblia tradicional?