El corazón humano puede romperse sin que nadie lo note. Y muchas personas aprenden a vivir sonriendo mientras sangran por dentro.Pero Dios no quiere que vivas así. Él quiere sanar. Restaurar. Renovar.Dios no solo perdona pecados, también cura heridas emocionales. Él puede quitar la amargura, la tristeza y el peso del pasado.Hoy abre tu corazón en oración. La sanidad empieza cuando dejas de esconder el dolor.