Obedecer no siempre es fácil. A veces Dios pide renunciar a algo que te gusta, alejarte de alguien, o esperar cuando quieres correr.Pero la obediencia es protección. Es guía. Es sabiduría divina.Muchas tragedias nacen de decisiones rápidas sin dirección de Dios. Pero cuando obedeces, aunque no entiendas, Dios te libra de caminos peligrosos.La obediencia hoy es cosecha mañana.