Muchas personas comienzan con entusiasmo, pero abandonan cuando aparece la presión. Porque no es fácil obedecer a Dios en un mundo lleno de ruido.Pero si Dios te llamó, Él también te dará fuerzas. El llamado de Dios no viene solo con responsabilidad, viene con provisión espiritual.No mires tu debilidad. Mira la fidelidad de Dios. Él nunca envía a alguien sin capacitarlo.Si Él te puso esa misión en el corazón, es porque ya preparó el camino.