Compararte con otros puede destruir tu paz. Ves a personas avanzando y piensas que tu vida se quedó estancada.Pero Dios trabaja con tiempos distintos. El proceso que te forma no es una pérdida. Es preparación.Lo que Dios construye en ti hoy es más importante que la rapidez con que llegues.No estás atrasado. Estás en el calendario de Dios.