La madurez espiritual se nota cuando ya no reaccionas igual. Cuando aprendes a callar. A perdonar. A esperar. A confiar.Dios trabaja lentamente, pero profundamente. Él no solo cambia tu situación, cambia tu carácter.Si hoy te das cuenta de que ya no eres el mismo, eso es señal de crecimiento. No fue casualidad. Fue Dios.Sigue avanzando. La madurez es una bendición.