Hay heridas profundas. Traiciones que parecen imposibles de soltar. Y el corazón dice: “No puedo perdonar”.Pero Dios puede darte fuerza sobrenatural. Porque el perdón no es emoción, es decisión. Y esa decisión libera el alma.Perdonar no significa olvidar. Significa entregar justicia a Dios y liberarte del veneno interior.Hoy no cargues odio. Dios puede sanar tu corazón y darte paz.