La alegría se puede apagar con el tiempo.Problemas, decepciones, cansancio… y el corazón se vuelve pesado.Pero Dios no solo da paz. También restaura alegría.
Él puede devolver la sonrisa que pensabas perdida.La alegría verdadera no viene de circunstancias, viene de la presencia de Dios.Hoy, pídele al Señor que restaure tu gozo.
Él puede hacerlo.