Hay momentos donde quieres entender todo: por qué pasó, por qué duele, por qué no cambia.Pero Dios no siempre da explicaciones. A veces da paz.Y esa paz es milagrosa. Porque calma el corazón aunque la mente no tenga respuestas.La paz de Dios es una evidencia de que Él está contigo. Aunque no entiendas el proceso, puedes confiar en el Padre.Hoy pide paz. Dios puede dártela ahora mismo.