Dios no te olvidó en medio de tus responsabilidades
A veces la vida se vuelve pesada: trabajo, familia, problemas, cuentas, cansancio. Y sientes que tu vida espiritual se apagó.Pero Dios no te abandonó. Él está contigo incluso en la rutina. Él está en los detalles.No necesitas un lugar perfecto para buscar a Dios. Puedes hablar con Él mientras caminas, mientras trabajas, mientras estás cansado.Dios no está lejos. Está presente.