La corrección de Dios puede doler, pero no destruye.Dios corrige porque ama.
Él no quiere que te pierdas en caminos que te dañan.Cuando Dios disciplina, es porque todavía te considera suyo.
La disciplina es prueba de relación, no de rechazo.Si hoy sientes que Dios está tratando contigo, no huyas.
Permite que te moldee. El resultado será bendición.