El miedo paraliza. Te hace imaginar tragedias. Te roba decisiones. Te hace vivir en modo supervivencia.Pero Dios no te diseñó para vivir esclavo del temor. Él te dio poder, amor y dominio propio.La valentía no es ausencia de miedo, es avanzar a pesar del miedo. Y con Dios, puedes avanzar.Hoy declara esta verdad: el miedo no gobierna tu vida. Dios gobierna tu vida.