No todos los días son grandes milagros. Muchos días son rutina: trabajo, casa, cansancio.Pero Dios también está en lo común. Él está en los días simples. En los momentos pequeños. En la conversación breve. En la comida diaria.No subestimes la rutina. Allí también se construye la fe.Hoy agradece por lo simple. Porque Dios está contigo incluso cuando nada espectacular ocurre.