La paciencia no nace fácil. Se construye. Y muchas veces se construye en momentos de espera, retrasos y procesos lentos.Pero la paciencia es necesaria para sostener bendiciones grandes. Porque una persona impaciente puede destruir lo que Dios quiere entregar.Si hoy estás esperando, no lo veas como pérdida de tiempo. Dios está trabajando en tu carácter.Cuando llegue lo prometido, estarás listo para recibirlo sin perderlo.