No todas las puertas cerradas son fracaso. A veces son rescate. Dios, en Su amor, bloquea caminos que te llevarían al dolor, a la pérdida o a decisiones equivocadas.Cuando algo no funciona, aunque lo hayas deseado con todo tu corazón, tal vez Dios está evitando un futuro que tú no puedes ver.Dios no quita por quitar. Él quita para guardar. Él corta para sanar. Él cierra para redirigir.Aunque hoy no lo entiendas, mañana agradecerás haber sido detenido.