El desánimo puede llegar sin aviso.Un día estás bien y al siguiente sientes que nada vale la pena.
Pero Dios puede levantar tu ánimo en un instante.Él puede devolver fuerzas, motivación y claridad.
Él puede recordarte por qué sigues aquí.Hoy, aunque tu corazón esté pesado, levanta una oración sencilla:
“Señor, renueva mi espíritu”.
Descubre los secretos y revelaciones ocultas que este antiguo manuscrito guarda. ¿Sabías que contiene escritos que no aparecen en la Biblia tradicional?