Hay momentos donde la vida parece congelada.Nada cambia. Nada se mueve. Ninguna respuesta llega.Pero Dios trabaja incluso en el aparente estancamiento.
Él está alineando piezas, moviendo corazones, preparando circunstancias.Tu percepción es limitada. Pero la obra de Dios es constante.Hoy, aunque todo parezca detenido, sigue creyendo.
La semilla está germinando.