La confianza se rompe fácil, pero se reconstruye lentamente.Tal vez alguien te traicionó. Tal vez fuiste decepcionado muchas veces.
Y ahora tu corazón se cerró.Pero Dios puede restaurar la confianza de tu alma.
Él no solo sana heridas, también vuelve a enseñar a tu corazón a creer.Hoy, entrégale a Dios tus miedos. Él no te fallará.