A veces el ambiente se siente pesado. Como si todo estuviera oscuro, como si nada tuviera sentido.Pero Dios no necesita mucho tiempo para transformar un ambiente. Su presencia cambia la atmósfera.Lo que parecía imposible puede volverse ligero. Lo que parecía muerto puede renacer. Lo que parecía confusión puede volverse claridad.Hoy, invita la presencia de Dios a tu día. Una oración sincera puede abrir una puerta de paz.