Hay lágrimas que nadie ve. Lágrimas silenciosas, escondidas, que caen cuando el corazón ya no aguanta.Pero Dios no las ignora. Cada lágrima tiene valor para Él.
Lo que para el mundo es debilidad, para Dios es una señal de que tu alma sigue viva y sigue buscando esperanza.A veces, las lágrimas son el idioma del espíritu cuando ya no hay palabras. Y Dios entiende perfectamente ese idioma.Hoy, no te avergüences de llorar. Dios está cerca de los quebrantados.
Descubre los secretos y revelaciones ocultas que este antiguo manuscrito guarda. ¿Sabías que contiene escritos que no aparecen en la Biblia tradicional?