Hay pérdidas que duelen: relaciones, oportunidades, amistades, planes.Pero no todo lo que se va era para quedarse. A veces Dios quita cosas para protegerte, para liberarte o para abrir espacio a algo mejor.La pérdida puede ser una puerta disfrazada.Hoy no te aferres a lo que Dios permitió que se fuera. Confía. Él sabe lo que está haciendo.
Descubre los secretos y revelaciones ocultas que este antiguo manuscrito guarda. ¿Sabías que contiene escritos que no aparecen en la Biblia tradicional?