El enemigo siempre intenta usar tu error para decirte que ya no sirves. Que perdiste tu oportunidad. Que Dios se cansó.Pero Dios no es como los hombres. Él restaura. Él perdona. Él levanta.El propósito de Dios es más fuerte que tu caída. No se destruye por un tropiezo. La gracia de Dios te permite comenzar de nuevo.Arrepiéntete, levántate y continúa. Dios todavía puede usar tu vida.