El miedo surge cuando sentimos que no controlamos el futuro. Y la verdad es que no lo controlamos. Pero Dios sí.Él no solo está contigo hoy. Él ya está en tu mañana. Ya vio lo que viene. Ya sabe cómo protegerte y cómo guiarte.El miedo paraliza, pero la fe activa. Cuando confías en Dios, aunque no veas el camino completo, puedes dar el siguiente paso con seguridad.Hoy, deja que la confianza sea más fuerte que el temor.