El dolor nos hace mirar atrás. Nos hace recordar lo que se fue, lo que no funcionó, lo que no se cumplió. Pero Dios no te llamó para vivir en el pasado.Cuando Dios cierra una etapa, no es para dejarte vacío, sino para llevarte a un nuevo nivel. Él ve más allá de tus pérdidas.Tu historia no terminó. Solo cambió de capítulo.No te aferres a lo que se fue. Aférrate a lo que Dios está preparando.