Dios nunca llega tarde… Él llega en el momento exacto
Hay temporadas donde sentimos que Dios está demorando. Oramos, esperamos, insistimos… y nada parece cambiar. Entonces pensamos: “¿Se olvidó de mí?”Pero Dios no trabaja con prisa humana. Él trabaja con perfección. Su tiempo no es retraso, es estrategia. Muchas veces Él está alineando circunstancias, protegiéndote de errores o preparándote para algo mayor.Lo que tú llamas demora, Dios lo llama preparación. Y cuando llegue el momento correcto, entenderás por qué no ocurrió antes.Confía. Si Dios lo prometió, Él lo cumplirá.